En un informe reciente del Banco Central de Chile del que se hace eco el portal Emol, se revela que la economía del país experimentó un crecimiento del 4,5% en febrero, marcando su mejor registro desde mayo de 2022. Esta expansión, medida a través del Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec), refleja un importante impulso en varios sectores clave de la economía chilena.

La noticia fue recibida con optimismo por analistas y expertos, ya que representa un cambio positivo en la tendencia después de varios meses de desaceleración económica. Según el informe de La Tercera, esta cifra marca la mayor expansión económica en casi dos años, lo que sugiere que la recuperación económica podría estar ganando impulso y consolidándose.

Varios factores han contribuido a este repunte en la actividad económica. En primer lugar, el aumento de la demanda interna ha sido un impulsor importante del crecimiento, especialmente en sectores como la construcción, el comercio minorista y los servicios. El levantamiento gradual de las restricciones relacionadas con la pandemia ha estimulado el consumo y la inversión, lo que ha generado un efecto positivo en la actividad económica.

Además, el sector externo también ha mostrado signos de fortaleza, con un aumento en las exportaciones de bienes y servicios. A pesar de los desafíos logísticos y comerciales asociados con la pandemia, las exportaciones chilenas han mantenido una tendencia al alza, impulsadas por la demanda de productos como el cobre, principal producto de exportación del país.

La recuperación económica en febrero se reflejó en varios indicadores clave. Según un reporte de Radio Universidad de Chile, el sector industrial experimentó un crecimiento significativo, impulsado por una mayor actividad manufacturera y una recuperación en la producción minera. Asimismo, el sector de la construcción mostró signos de resiliencia, con un aumento en la actividad de edificación y obras civiles.

Sin embargo, a pesar de estos signos alentadores, persisten algunos desafíos y riesgos para la economía chilena. La inflación sigue siendo una preocupación importante, con un aumento en los precios de los alimentos y los combustibles que ha afectado el poder adquisitivo de los consumidores. Además, la incertidumbre política y económica a nivel nacional e internacional podría afectar la confianza de los inversionistas y la estabilidad macroeconómica.

En este contexto, es crucial mantener políticas económicas prudentes y medidas de apoyo para garantizar una recuperación sostenida y equitativa. Esto incluye continuar con los esfuerzos para contener la inflación, promover la inversión y la creación de empleo, y fortalecer la resiliencia del sistema financiero frente a posibles choques externos.

El crecimiento del 4,5% registrado en febrero representa un hito significativo para la economía chilena, marcando su mejor desempeño en casi dos años. Si bien existen desafíos y riesgos, la recuperación económica parece estar ganando impulso, respaldada por un aumento en la demanda interna y externa. Sin embargo, es fundamental mantener políticas económicas sólidas y medidas de apoyo para asegurar una recuperación sostenida y equitativa en el futuro.

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